Tratamiento del Linfedema

El linfedema no es más que una acumulación de líquido (linfa) en una extremidad debido a una interrupción o alteración del sistema linfático. El linfedema de la extremidad superior puede ser congénito, aunque la causa más frecuente en nuestro entorno es debido a las secuelas del tratamiento de ciertos tipos de cáncer (cáncer de mama, melanoma, sarcomas…), otras causas menos frecuentes son ciertos procesos infecciosos como la filaria.

Un 10% de las pacientes que han sido tratadas de cáncer de mama (radioterapia axilar, vaciamientos ganglionares, ganglio centinela) desarrollan un linfedema en la extremidad superior. No necesariamente surge de manera inmediata después de la cirugía sino que puede transcurrir un cierto tiempo incluso años antes de hacerse patente o visible. La incapacidad que provoca esta patología, así como el riesgo de complicaciones como las linfagitis, son una de las secuelas más importantes del cáncer de mama.

El linfedema hasta hace pocos años se abordaba únicamente con tratamientos conservadores, como masajes y colocación de vendajes. Actualmente disponemos de unas nuevas técnicas quirúrgicas que presentan unos resultados realmente esperanzadores:

 

Transferencia ganglionar microquírúrgica:

Esta técnica consiste en extirpar ganglios sanos vascularizados de una parte del cuerpo de donde son prescindibles, como la zona inguinal superficial, y trasladarlos a la axila mediante una trasferencia microquirúrgica.

Esta técnica se lleva a cabo bajo anestesia general y la paciente debe permanecer hospitalizada 3 o 4 días.

 

Anastomosis microquirúrgica linfático-venosa:

Esta técnica consiste en unir los vasos linfáticos superficiales con las venas subdérmicas de la extremidad afectada con pequeñas incisiones. De esta forma se deriva la linfa del sistema linfático a las venas para descargar el linfedema.

Esta segunda opción se puede realizar con anestesia local y la paciente debe permanecer ingresada 1 día.

 

Transferencia ganglionar microquírúrgica

Anastomosis microquirúrgica linfático-venosa

 

Tras estas intervenciones las pacientes deben someterse a un programa de rehabilitación. Es importante intervenir el linfedema durante el primer año, cuando aún no se ha instaurado y no hay fibrosis residual pues así se obtendrán resultados más satisfactorios.

Otras técnicas:

Reconstrucción Mamaria

Reconstrucción Genitourinaria

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